Trazos (2013 - 2016)


Qué increíblemente egocéntrico es el humano.
Qué terca ceguera la que logra que
no veamos que "no somos más que una gota de luz,
una estrella fugaz, una chispa, tan sólo, en la edad del cielo".
Aun habiendo mirado tanto hacia el espacio.
Necesitamos inventarnos una realidad absurda para vivir,
hasta, incluso, un concepto de lo que significa vivir.
Tan insoportable es nuestra levedad.
No es fácil tener esa conciencia a flor de piel, lo sé.
Ni permanecer en ese punto intermedio
entre saberlo y jugar a ser parte de la fantasía general.
Inclusive, creerla por momentos.
Duele, marea, paraliza, es cómico y patético a la vez...
Y sentir que nuestro cerebro no alcanza
para saber qué hacer.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Isoportablemente cruel y verídico relato de la realidad virtual del humano...Pero no es una idea de los comunes si no una macabra construcción de los líderes que se quedan con la escencia de la sangre de los esclavos (nosotros) para regocijo de sus rituales ocultos. Será momento de Alzarse en guerra de guerrilas contra estas lacras... Disculpe la rebeldía pero me crispa el alma y me agarran unas ganas hermosas de matar...x suerte para ellos al rato se me pasa...pero un día de estos...quien sabe me encuentre con otros con ganas de lo mismo...Tenga usted una vida llena de espectaculares sensaciones...Se lo merece por Alma de diamante....